24 julio, 2022 By Hector Perez 0

Exquisito show de Luciano Pereyra en la penúltima noche del Poncho

EMILIO MORALES SE DESTACÓ CON SUS CLÁSICAS Y NUEVAS CANCIONES

El reconocido cantautor Luciano Pereyra brilló, una vez más, con esa luz propia que lo identifica y se transformó en el número principal de la penúltima noche de la edición 51° de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho.
El cantante bonaerense deslumbró a todos los presentes a través de la puesta en escena de un repertorio que incluyó sus más grandes hits y que se extendió por más de una hora para las más de seis mil personas que fueron a verlo. La energía y la conexión fluyó inmediatamente con la gente. Todos quedaron conformes porque cantaron y bailaron la totalidad de sus composiciones, esas que ya se han transformado en clásicos a través de su particular timbre de voz.
Subió al escenario mayor “Jorge Negro Herrera” después de la media noche y en medio de su espectáculo se mostró muy emocionado por el fervor de la gente: “Estoy emocionado de estar nuevamente en Catamarca con mis canciones, con este público tan especial que se llega al Poncho”, expresó en diálogo con la prensa. “Quédate Conmigo”, “Chaupi Corazón” y “Sino es muy tarde” fueron algunos de los temas que más cantó el público. Para cerrar apeló a un remix bailantero muy original de todos sus temas. De esta manera, Luciano Pereyra dejó toda su experiencia artística con un show soberbio y muy prolijo, que hizo delirar al gran público femenino y a todos los presentes en el Predio Ferial Catamarca.
Promediando la noche del sábado 23, arribó al escenario mayor la cantante Natalia Pastorutti, la hermana menor de Soledad Pastorutti, a quien suele acompañar a dúo profesionalmente desde 1997 y comenzó a transitar su camino en condición de solista desde 2007. A través de un repertorio sólido y compacto, que supo conjugar lo audiovisual con lo musical, la cantante santafesina se entregó en pleno con sus canciones y demostró por qué es una de las voces más representativas del nuevo folclore del país. Alma de Rezabaile, Agitando Pañuelos y Déjame que me Vaya fueron algunas de las composiciones que consolida el tránsito por el camino de la música autóctona nacional.
El clima festivalero de la noche siempre se mantuvo en alto hasta el final y, en cierta forma, fue por el aporte de los destacados proyectos artísticos locales que tuvieron la oportunidad de dejar su huella en esta jornada. Uno de ellos fue el dúo Catuchos, integrado por Pablo Javier Vaquel y Nelson Emanuel Barrionuevo, que entregaron zambas y chacareras para dejar en claro que son uno de los grupos emergentes del canto popular joven catamarcano.
También fue el turno del reconocido cantautor Emilio Morales, que apeló a una batería de sus propias composiciones para adueñarse de la ovación del público, ese que observa en él a un artista consagrado en su tierra y que muestra a través de su canto y por todo el país su identidad como catamarqueño. En compañía del riojano Pica Juárez presentó su última composición titulada Abrazo de Poncho y Chaya, en la cual busca reflejar la hermandad musical entre las dos provincias. También plasmó en el escenario una nueva canción: Viernes de Soltero, que próximamente será grabada a dúo con Facundo Toro. La jerarquía se mantiene intacta en uno de los principales trovadores del cancionero catucho.
Florencia Tula y la Orquesta de Mujeres de Catamarca Las Milonguitas expusieron, por separado, experiencia, pasión y un apego por la música popular de Catamarca. En esta línea, se sumó el joven violinista chumbichano Germán Fuentes, evidenciando un sólido y continuo crecimiento en el aspecto musical y que lo proyectan como amplias expectativas para el futuro.
La amplia y reconocida trayectoria de los violinistas Luis Acosta y Julio Herrera se reflejó claramente una vez más en el festival de música popular más importante de Catamarca. A través de una puesta en escena titulada “Clásicamente folclórico”, efectuaron un raconto por aquellas melodías que los identificaron a lo largo de su vida artística. Los extensos aplausos que cosecharon fueron el reflejo del afecto que su gente tiene por ellos.
La música ciudadana también tuvo su espacio en la noche del sábado y estuvo a cargo de uno de los principales referentes del 2×4 en Catamarca: Yuri Salguero. Con una propuesta bien arrabalera, expuso su particular voz y entregó su canto para adueñarse merecidamente de los extensos aplausos que le entregaron los presentes. Rodrigo Varela y el conjunto Los Hilos del Viento trajeron a escena zambas, chacareras y carnavalitos que hicieron cantar y bailar al público.
También hubo tiempo para homenajear a los artesanos premiados por sus creaciones en esta edición de la fiesta, incluyendo a la joven artesana Cyntia Gutiérrez, ganadora del mejor Poncho 2022.
Un reconocimiento especial por su trayectoria en los medios de comunicación y su aporte a la difusión del folclore catamarqueño fue entregado a Carlos H. Barrionuevo, por parte de la secretaria de Gestión Cultural de la provincia, Daiana Roldán, y de la secretaria de Educación y Cultura de la Municipalidad de la Capital, Patricia Saseta. A ello se sumó la presentación de una zamba creada por el joven compositor Lucas Piedras, denominada “A don Carlos H. Barrionuevo”. Un acertado y merecido gesto de la organización para con un hombre que siempre luchó en defensa de la música popular local, esa a la que él no duda en denominar como “la más linda del mundo”.
El color y la danza que se propone en cada noche festivalera esta vez estuvieron a cargo de la delegación proveniente del departamento de Ancasti y del Ballet Somos Danza. Una jornada extraordinaria, que comenzó a marcar la despedida de un Poncho especial, donde los catamarqueños volvieron, otra vez, a compartir su emblemática fiesta tras un largo tiempo de ausencia.